Pero tengo que soltarte, hoy te dejo en
libertad. No te odio, no hay rencores simplemente el corazón ya no está, tu
corazón ya no está, se han perdido los colores, ya tus manos no me tratan de
buscar y me lastima ver qué intentas rescatar. Lo que un día en el alma nos unía ya no está, aunque estás es
momento de afrontar la realidad.-

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