Así que corre como siempre, no mires atrás
miércoles, 24 de agosto de 2016
sábado, 23 de abril de 2016
miércoles, 20 de abril de 2016
En palabras simples y comunes yo te extraño, en
lenguaje terrenal mi vida eres tú, en total simplicidad sería yo te amo y en un
trozo de poesía tú serás mi luz, mi bien, el espacio donde me alimento de tu
piel que es bondad, la fuerza que me mueve dentro para recomenzar y en tu
cuerpo encontrar la paz. Si la vida me permite al lado tuyo crecerán mis
ilusiones, no lo dudo y si la vida la perdiera en un instante que me llene de ti
para amar después de amarte, vida. No tengas miedo ni dudas, este amor es
demasiado bueno; que tú serás mi mujer, yo te pertenezco todo entero; mira mi
pecho, lo dejo abierto para que vivas en él. Para tu tranquilidad me
tienes en tus manos, para mi debilidad la única eres tú, al final tan sólo sé
que siempre te he esperado y que llegas a mi vida y tú me das la luz del bien, ese
mundo donde tus palabras hacen su voluntad, la magia de este sentimiento que es
tan fuerte y total y tus ojos que son mi paz.
jueves, 14 de abril de 2016
Me
dijiste “siempre estoy de paso, pero puedo hacer una excepción” y yo crucé los
dedos antes de cruzar tus besos y desabrocharme el corazón.
Por
lo que más quieras no mendigues otra vuelta, que los milagros no nos tienen
muchas ganas y no me jures nada, no me quieras por la espalda que a este muerto
yo lo entierro; por lo que más quieras no mendigues otra vuelta, que los
milagros se nos ríen en la cara y no me expliques nada, no me llores por la
espalda, la propina la dejo yo.
lunes, 11 de abril de 2016
El tren de la vida
La vida no es más que un
viaje por tren: repleto de embarques y desembarques, salpicado de accidentes,
sorpresas agradables en algunos embarques, y profundas tristezas en otros.
Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con algunas personas las cuales
creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres.
Lamentablemente la verdad es otra. Ellos se bajarán en alguna estación
dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irreemplazable. No
obstante, esto no impide a que se suban otras personas que nos serán muy
especiales.
Llegan nuestros hermanos, nuestros amigos y nuestros maravillosos amores. De
las personas que toman este tren, habrá los que lo hagan como un simple paseo,
otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje, y habrá otros que
circulando por el tren, estarán siempre listos en ayudar a quien lo necesite.
Muchos al bajar, dejan una añoranza permanente; otros pasan tan desapercibidos
que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento.
Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes nos son tan queridos se
acomodan en vagones distintos al nuestro. Por lo tanto, se nos obliga a hacer el
trayecto separados de ellos. Desde luego, no se nos impide que durante el
viaje, recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos, pero
lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado pues habrá otra persona
ocupando el asiento.
No importa, el viaje se hace de este modo; lleno de desafíos, sueños,
fantasías, esperas y despedidas... pero jamás regresos.
Entonces, hagamos este viaje de la mejor manera posible. Tratemos de
relacionarnos bien con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo que tengan
de mejor.
Recordemos siempre que en algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y
probablemente precisaremos entenderlos ya que nosotros también muchas veces
titubearemos, y habrá alguien que nos comprenda.
El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en qué estación bajaremos,
mucho menos donde bajarán nuestros compañeros, ni siquiera el que está sentado
en el asiento de al lado.
Me quedo pensando si cuando baje del tren, sentiré nostalgia.
Creo que sí. Separarme de algunos amigos de los que me hice en el viaje será
dolorido. Dejar a que mis hijos sigan solitos, será muy triste. Pero me aferro
a la esperanza de que, en algún momento, llegaré a la estación principal y
tendré la gran emoción de verlos llegar con un equipaje que no tenían cuando
embarcaron.
Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y
se hiciera valiosa.
Hagamos que nuestra estadía en este tren sea tranquila, que haya valido la
pena. Hagamos tanto, para que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro
asiento vacío, deje añoranza y lindos recuerdos a los que en el viaje
permanezcan.
Hay momentos en la vida,
en los que una sola decisión, en un solo instante, cambia irremediablemente el
curso de las cosas. Cuando decides disparar a alguien, cuando decides quererlo
o no quererlo, cuando decides mentir, traicionar, ocultar, o cruzar la línea,
esa décima de segundo podrá hacer girar todo al lado oscuro, o inundarlo de
luz. Podrá hacer de ti un héroe o un criminal, podrá llevarte al cielo o al
infierno, pero siempre será un lugar desde el cual no podrás volver a atrás.
Soy tan
imperfecta que lloro viendo una película cualquiera, que cuando canto algo en inglés,
hago que parezca otro idioma. Tan torpe que me caigo en el sitio más
tonto, que
se me olvida el paraguas justo el día que llueve, incluso tanto que cuando
llevo dinero encima voy y lo pierdo. Tan inmadura que en el momento
menos
oportuno me da el ataque de risa. Tan tonta que me enfado cuando no tengo
motivo, que grito tanto que me quedo sin voz, que cuando quiero a alguien por
mi orgullo me alejo. Tan estúpida que si tú me miras yo te aparto la mirada,
que cuando algo va mal, yo voy y lo empeoro, que sin quererlo me meto en
conversaciones ajenas. Tan absurda que nunca encuentro las llaves porque las he
dejado en el bolso del día anterior, que cuando más sueño tengo me paso la
noche sin poder dormir. Pero ¿sabes qué? me gusta ser así. Y esos solo son
algunos de mis defectos, y aunque nunca los admito, sé que los tengo, e intento
mejorarlos, mientras que otras solo ignoran y niegan los suyos para parecer
perfectas, cuando en realidad no lo son.
domingo, 10 de abril de 2016
Da siempre lo mejor, y lo
mejor vendrá.
A veces, las personas son egoístas, ilógicas e insensatas, aun así perdónalas.
Si eres amable, las personas pueden acusarte de egoísta e interesado, aun así
sé amable.
Si eres un vencedor, tendrás algunos falsos amigos y algunos enemigos
verdaderos, aun así vence.
Si eres honesto y franco, las personas pueden engañarte, aun así sé honesto y
franco.
Lo que tardase años en construir, alguien puede destruirlo en una hora, aun así
construye.
Si tienes paz y eres feliz, las personas pueden sentir envidia, aun así vive
con alegría.
El bien que hagas hoy, puede ser olvidado mañana, aun así haz el bien.
Si das al mundo lo mejor de ti, puede que nunca sea suficiente, aun
así haz el esfuerzo por dar lo mejor.
A fin de cuentas todo es y será entre tú y Dios.
Nunca fue entre tú y ellos.
Cuando
el amor es verdadero, lo único que prevalece es precisamente el amor, y no la
distancia, los problemas menores e intrascendentes, las discusiones o alguna
diferencia que tengan entre los dos. El amor no tiene límites y es algo que
solo se puede descubrir por experiencia propia. Revaloremos al amor.
Destierro
Es
la palabra exacta para
un amor como el nuestro, está
condenado a vagar por el mundo o quedar varado en tierras donde siempre será
extranjero añorando
volver al lugar donde siente y sabe que pertenece. -
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