miércoles, 20 de abril de 2016

En palabras simples y comunes yo te extraño, en lenguaje terrenal mi vida eres tú, en total simplicidad sería yo te amo y en un trozo de poesía tú serás mi luz, mi bien, el espacio donde me alimento de tu piel que es bondad, la fuerza que me mueve dentro para recomenzar y en tu cuerpo encontrar la paz. Si la vida me permite al lado tuyo crecerán mis ilusiones, no lo dudo y si la vida la perdiera en un instante que me llene de ti para amar después de amarte, vida. No tengas miedo ni dudas, este amor es demasiado bueno; que tú serás mi mujer, yo te pertenezco todo entero; mira mi pecho, lo dejo abierto para que vivas en él. Para tu tranquilidad me tienes en tus manos, para mi debilidad la única eres tú, al final tan sólo sé que siempre te he esperado y que llegas a mi vida y tú me das la luz del bien, ese mundo donde tus palabras hacen su voluntad, la magia de este sentimiento que es tan fuerte y total y tus ojos que son mi paz.

jueves, 14 de abril de 2016
















Yo podría ir al cielo y traerte el mundo entero para
V O S

No hay definición para el amor; definirlo es no estar enamorado. Los que explican su amor, han dejado de estar enamorados.
Pero me alejo cada vez más 
Me alejo cada vez más 

No tengo tiempo para mostrarte lo que daría para enamorarte 
No tengo ni una oportunidad


Tú ciertamente fuiste haciéndote 
de mí, muy lentamente fuiste apareciendo
Y no me jures “yo te quise de verdad” que la verdad, muñeca, siempre muerde si no la mimas un poco.
Me dijiste “siempre estoy de paso, pero puedo hacer una excepción” y yo crucé los dedos antes de cruzar tus besos y desabrocharme el corazón.

Por lo que más quieras no mendigues otra vuelta, que los milagros no nos tienen muchas ganas y no me jures nada, no me quieras por la espalda que a este muerto yo lo entierro; por lo que más quieras no mendigues otra vuelta, que los milagros se nos ríen en la cara y no me expliques nada, no me llores por la espalda, la propina la dejo yo.
Dame un motivo, un gran motivo para no tomar al pie de la letra estas caricias tremendas chifladas, y vamos así barcos piratas de madrugada. Dame un motivo, solo un motivo para no llenarte el cuello de besos fantasmas, me importa muy poco si tu corazón vive en un piso 40 sin ascensor.

lunes, 11 de abril de 2016

El tren de la vida

La vida no es más que un viaje por tren: repleto de embarques y desembarques, salpicado de accidentes, sorpresas agradables en algunos embarques, y profundas tristezas en otros. 


Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con algunas personas las cuales creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres. 



Lamentablemente la verdad es otra. Ellos se bajarán en alguna estación dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irreemplazable. No obstante, esto no impide a que se suban otras personas que nos serán muy especiales. 



Llegan nuestros hermanos, nuestros amigos y nuestros maravillosos amores. De las personas que toman este tren, habrá los que lo hagan como un simple paseo, otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje, y habrá otros que circulando por el tren, estarán siempre listos en ayudar a quien lo necesite. 



Muchos al bajar, dejan una añoranza permanente; otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento. 



Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes nos son tan queridos se acomodan en vagones distintos al nuestro. Por lo tanto, se nos obliga a hacer el trayecto separados de ellos. Desde luego, no se nos impide que durante el viaje, recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos, pero lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado pues habrá otra persona ocupando el asiento. 



No importa, el viaje se hace de este modo; lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas... pero jamás regresos. 



Entonces, hagamos este viaje de la mejor manera posible. Tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo que tengan de mejor. 



Recordemos siempre que en algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos ya que nosotros también muchas veces titubearemos, y habrá alguien que nos comprenda. 



El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en qué estación bajaremos, mucho menos donde bajarán nuestros compañeros, ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado. 



Me quedo pensando si cuando baje del tren, sentiré nostalgia. 



Creo que sí. Separarme de algunos amigos de los que me hice en el viaje será dolorido. Dejar a que mis hijos sigan solitos, será muy triste. Pero me aferro a la esperanza de que, en algún momento, llegaré a la estación principal y tendré la gran emoción de verlos llegar con un equipaje que no tenían cuando embarcaron. 



Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valiosa. 



Hagamos que nuestra estadía en este tren sea tranquila, que haya valido la pena. Hagamos tanto, para que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje añoranza y lindos recuerdos a los que en el viaje permanezcan.




Hay momentos en la vida, en los que una sola decisión, en un solo instante, cambia irremediablemente el curso de las cosas. Cuando decides disparar a alguien, cuando decides quererlo o no quererlo, cuando decides mentir, traicionar, ocultar, o cruzar la línea, esa décima de segundo podrá hacer girar todo al lado oscuro, o inundarlo de luz. Podrá hacer de ti un héroe o un criminal, podrá llevarte al cielo o al infierno, pero siempre será un lugar desde el cual no podrás volver a atrás.

Soy tan imperfecta que lloro viendo una película cualquiera, que cuando canto algo en inglés, hago que parezca otro idioma. Tan torpe que me caigo en el sitio más 
tonto, que se me olvida el paraguas justo el día que llueve, incluso tanto que cuando llevo dinero encima voy y lo pierdo. Tan inmadura que en el momento 
menos oportuno me da el ataque de risa. Tan tonta que me enfado cuando no tengo motivo, que grito tanto que me quedo sin voz, que cuando quiero a alguien por mi orgullo me alejo. Tan estúpida que si tú me miras yo te aparto la mirada, que cuando algo va mal, yo voy y lo empeoro, que sin quererlo me meto en conversaciones ajenas. Tan absurda que nunca encuentro las llaves porque las he dejado en el bolso del día anterior, que cuando más sueño tengo me paso la noche sin poder dormir. Pero ¿sabes qué? me gusta ser así. Y esos solo son algunos de mis defectos, y aunque nunca los admito, sé que los tengo, e intento mejorarlos, mientras que otras solo ignoran y niegan los suyos para parecer perfectas, cuando en realidad no lo son.


domingo, 10 de abril de 2016

Da siempre lo mejor, y lo mejor vendrá. 
A veces, las personas son egoístas, ilógicas e insensatas, aun así perdónalas. 
Si eres amable, las personas pueden acusarte de egoísta e interesado, aun así sé amable. 
Si eres un vencedor, tendrás algunos falsos amigos y algunos enemigos verdaderos, aun así vence. 
Si eres honesto y franco, las personas pueden engañarte, aun así sé honesto y franco. 
Lo que tardase años en construir, alguien puede destruirlo en una hora, aun así construye. 
Si tienes paz y eres feliz, las personas pueden sentir envidia, aun así vive con alegría. 
El bien que hagas hoy, puede ser olvidado mañana, aun así haz el bien. 
Si das al mundo lo mejor de ti, puede que nunca sea suficiente, aun así haz el esfuerzo por dar lo mejor. 
A fin de cuentas todo es y será entre tú y Dios. 
Nunca fue entre tú y ellos. 


¿Se puede querer a alguien tanto que desees que sea feliz aun cuando no esté junto a ti? Eso me pasa contigo.

Cuando el amor es verdadero, lo único que prevalece es precisamente el amor, y no la distancia, los problemas menores e intrascendentes, las discusiones o alguna diferencia que tengan entre los dos. El amor no tiene límites y es algo que solo se puede descubrir por experiencia propia. Revaloremos al amor.


Destierro

Es la palabra exacta para un amor como el nuestro, está condenado a vagar por el mundo o quedar varado en tierras donde siempre será extranjero añorando volver al lugar donde siente y sabe que pertenece. - 

Ya no voy a sufrir por ti.
Vive a tu manera, ama a tu manera.