Cuando te
conocí ya no
salías con el
primero que te
había
abandonado. No vale la
pena hablar de
aquellos años
pasados.
Cuando te
conocí ya no
salías con aquel chico casado que te prometía que la dejaría y
todavía no se había divorciado. Cuando te conocí salías con un amigo de los pocos que tenía, eras lo mejor de su vida pero
fuiste lo mejor de la mía. Cuando te conocí miré por un agujero en tus pantalones y dos años después ya tomabas todas las
decisiones. Cuando te conocí te reconocí por tus botas y
mientras tomabas tequila dejamos atrás dos almas rotas. Cuando te conocí me dijiste que por mí no ibas a cambiar, ibas a seguir siendo igual, ibas a seguir siendo igual. Y en el fondo es tan
hondo mi dolor porque me voy y no se puede cambiar de
corazón como de sombrero sin haber sufrido primero. Y en el
fondo es tan hondo mi dolor porque me voy y no se puede
cambiar de corazón como de sombrero sin haber sufrido
primero. Cuando te conocí me dijiste que por mí no ibas a
cambiar, ibas a seguir siendo igual, ibas a seguir siendo igual. Y en el fondo es tan hondo mi dolor porque me voy y no se puede cambiar de corazón como de sombrero sin haber sufrido
primero. Y en el fondo es tan hondo mi dolor porque me voy y no se puede cambiar de corazón como de camisa sin perder la
sonrisa.
martes, 21 de junio de 2011
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