Muchas veces elegimos estar solos, solo como una auto-defensa por miedo a que nos hagan daño.
Dejamos de confiar y nos encerramos en un mundo en el que tan sólo creemos lo que nosotros mismos logramos, no confiamos en nadie más, porque el dolor pasado, nos hace ciegos y no nos permite arriesgarnos a tirar la aventura de conocer nuevas personas y de así no tener que enfrentar nuevas situaciones.

No hay comentarios:
Publicar un comentario